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jueves, 10 de mayo de 2012

Navegamos rumbo a... Irlanda - El duende del arcoiris


Texto por Rebeca Amado
Ilustración de Raquel Blázquez

El cielo estaba gris un día más, y ya eran siete seguidos. James estaba aburrido de tanta lluvia, y demasiado enfadado para buscar la manera de matar el tiempo. Quería pasear en  bicicleta, correr de un lado a otro hasta acabar exhausto, o jugar al escondite; pero la dichosa lluvia estaba dispuesta a estropearle las vacaciones.

lunes, 26 de diciembre de 2011

El reno Moritz y su extraña nariz







Texto de María Bautista
Ilustración de Brenda Figueroa

Cada Navidad, los renos de Papá Noel sacaban brillo a su elegante cornamenta, se limpiaban sus pezuñas hasta que relucían y visitaban la peluquería de la vieja Rena Recareda con la intención de que les cortara el pelo de su cuerpo, lo lavara con el mejor de los champús, y les dejara a todos tan guapos que casi ninguno se reconocía.

Era un procedimiento extraño este de los renos. Los duendes de la Navidad se preguntaban una y otra vez cuál sería el motivo de que los renos se pusieran tan guapos para repartir los regalos navideños:

- De qué les servirá tener las pezuñas limpias si en cuanto comiencen su viaje se van a llenar de nieve, de tierra, de asfalto, de lluvia…¡qué absurdo!
- Y para qué querrán ir bien afeitados y con el pelo impecable, si con tanto viento en un abrir y cerrar de ojos se les pone a todos el pelo hecho una pena…

Y es que a los duendes, al contrario que a los renos, les gustaba revolcarse por el suelo, saltar de charco en charco y sobre todo, hacer muchas muchas travesuras.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Navegamos rumbo a... Escocia - "Los Brownies"




Texto por Rebeca Amado
Ilustración por Raquel Blázquez

A las afueras de Edimburgo, a orillas de Cramond Island, había una solitaria casa de ladrillo viejo y ventanas blancas con una tetería en la planta baja, que regentaban los señores Macgregor desde hacía tres décadas. El local parecía una sala más de su casa, era tan acogedor y cálido que los visitantes del lago Cramond no podían evitar entrar para reponer fuerzas después de un buen paseo. Nada mejor que una infusión y un dulce para huir del frío escocés. El rincón de la chimenea invitaba a pasar un rato leyendo junto al fuego tomando un buen té, mientras que el rincón junto a la ventana estaba reservado para los románticos que disfrutaban del un buen trozo de tarta casera con la mirada perdida en el lago. Éste era el rincón favorito de Gurf, el viejo duende Brownie que habitaba la casa desde que Betty y su marido abrieron la tetería.

Los tres vivían felices porque Betty, aunque nunca lo había visto, sabía que Gurf estaba allí y, como buena escocesa, conocía todos los cuidados que un duende Brownie requería para que la prosperidad reinase siempre en su hogar. Pero Betty estaba muy mayor y, un buen día , ella y su marido decidieron vender su casa y su negocio para retirarse a descansar.

lunes, 14 de marzo de 2011

¿Qué has hecho con la fantasía?

 
 
Olivia se abalanzó hacia la cama lo más rápido que pudo, pero no le dio tiempo a meterse en ella antes de que el duende se diera cuenta de que en esa cama no había nadie.

- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah, ¿dónde se ha ido esta niña? – gritó sorprendido el duende.

lunes, 21 de febrero de 2011

Ruidos en la noche

Capítulo anterior: La fiesta de cumpleaños más extraña del mundo

Olivia escuchó un ruido en medio de la noche que la despertó sobresaltada. Por un momento se sintió desorientada: aquella cama tan grande, las mantas con ese olor pegajoso a naftalina y esos extraños ruidos…
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