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miércoles, 30 de mayo de 2012

Avistamos cuento: Petunia Petulante y la Liebre de la Luna

Por María Bautista

Petunia Petulante y la Liebre de la Luna
Autora:  Sue Monroe 
Ilustraciones: Birgitta Sif
Traductora: Elena Abós
Editorial: Maeva
ISBN: 978-84- 15120858
Encuadernación: rústica
192 páginas
PVP. 9,90 euros
A partir de 8 años

Aquellos que piensen que los cuentos de princesas tienen que ser necesariamente cursis es que todavía no conocen a Petunia Petulante, la princesa más cabezota, maleducada y caprichosa. Vive en el reino de Estrafalandia y trae de cabeza a sus padres con sus continuos caprichos. Pero sus dos últimos antojos no le van a salir tal y como ella esperaba. Y es que ni el dragón Sandra, ni la Liebre de la Luna son las adorables criaturas que ella espera. 

lunes, 26 de marzo de 2012

El dragón que se comió la luna

Texto de María Bautista
Ilustración de Raquel Blázquez

Hace mucho, mucho tiempo, el planeta en el que vivimos no estaba habitado por personas sino por otros seres muy distintos: los dragones.

Los había de todos los tamaños y de todos los colores. Algunos expulsaban fuego por la nariz y otros, más amables, echaban flores. Había dragones que comían ratones y otros que simplemente se alimentaban de hierba. Había dragones a los que les gustaba hacer piruetas al volar (los llamaban bailarines) y había otros que si volaban demasiado alto se mareaban (los llamaban torpes).

También había dragones caprichosos. El protagonista de esta historia era uno de ellos. Era verde, pequeño y revoltoso. Se llamaba Draguidurú y siempre se empeñaba en conseguir las cosas más absurdas e inútiles, para desgracia de su amigo Dragodoró, que siempre tenía que acompañarle en todas sus locuras.

lunes, 16 de enero de 2012

Noelia quiere una tortilla

Texto de María Bautista
Ilustracíon de Raquel Blázquez

¿No os ha pasado nunca que de repente os entran muchas ganas de comer algo determinado? Es un deseo muy fuerte de hincarle un diente a una gominola, a un trozo de chocolate, a un buen bocadillo de chorizo o a unos macarrones con tomate. A Noelia aquel día se le había antojado una buena tortilla francesa.

-    ¡Qué antojo más raro, Noelia! – le había dicho su amigo Carmelo, cuando en medio del recreo la niña le había confesado que en vez de aquella manzana ácida, lo que le apetecía era una rica tortilla francesa.
-    Pues sí que es raro, pero qué quieres…¡me apetece mucho! Es que mi padre las hace muy bien…

Tenía razón, el padre de Noelia hacía las mejores tortillas francesas del mundo. Era capaz de voltearlas en el aire una vez y otra vez con un estilo, que ya querrían para si los grandes cocineros franceses. Aquel día, Noelia no dejó de pensar ni un minuto en la deliciosa tortilla de Papá.

martes, 30 de agosto de 2011

La imaginación no cierra por vacaciones: Dragones de cartón-piedra.



Por Rebeca Amado

El dragón de cartón-piedra que dormía en el taller de Juanje el alfarero siempre me dio un miedo terrible. Su taller parecía sacado de la época más oscura de la Edad Media, y el horno de leña que cocía a las figuras de su creador parecía estar alimentado por las llamas de aquel dragón milenario. Mientras se quedase durmiendo en su guarida no había problema, bastaba con no asomarse. Sin embargo, el primer día de fiestas los duendes del fuego despertaban a la bestia para que recorriese el pueblo divirtiendo a unos cuantos valientes, y atemorizando a las niñas, que como yo, creían que los dragones eran seres malvados y destructores.

Me hubiera gustado conocer por aquel entonces la Leyenda de los cuatro dragones del lejano oriente”. El miedo habría desaparecido dando paso a la imaginación…

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