Texto de María Bautista
Ilustración de Raquel Blázquez
Hubo un tiempo en que aquella ciudad era la más bella del país. Todos los edificios estaban pintados de colores y había árboles y parques llenos de fuentes por cada esquina. La gente de aquella ciudad se sentía orgullosa de pertenecer a un lugar tan bello, y por eso siempre estaban contentos y sonreían felices.
Ilustración de Raquel Blázquez
Hubo un tiempo en que aquella ciudad era la más bella del país. Todos los edificios estaban pintados de colores y había árboles y parques llenos de fuentes por cada esquina. La gente de aquella ciudad se sentía orgullosa de pertenecer a un lugar tan bello, y por eso siempre estaban contentos y sonreían felices.
