Ilustración y leyenda rescatada por Raquel Blázquez
Los últimos días de clase antes de las Navidades, todos aprovechábamos para escribir la carta a los Reyes Magos y cotillear que se habían pedido nuestros amigos y compañeros de clase. El año pasado, había llegado a mi clase un niño nuevo. Era de Moscú y no hablaba muy bien castellano. La profe le sentó a mi lado, cosa que al principio no me gustó nada, pero que poco a poco fue teniendo su gracia.
Conforme Dimitri aprendía español, me iba contando historias de su país que me parecían muy divertidas. Al final del primer trimestre del año pasado, en un recreo, me contó una historia que siempre contaba su abuelo en Navidad. Era una vieja leyenda rusa que hablaba de la existencia de un cuarto rey mago.
- Mi abuelo siempre empezaba su historia así… “Cuenta una leyenda que fueron cuatro y no tres los Reyes Magos de Oriente. En un principio partieron juntos, siguiendo a la estrella de oriente, para adorar al niño Jesús, Pero el cuarto rey, que llevaba vino y aceite como presente, se vio sorprendido por un imprevisto.
Los últimos días de clase antes de las Navidades, todos aprovechábamos para escribir la carta a los Reyes Magos y cotillear que se habían pedido nuestros amigos y compañeros de clase. El año pasado, había llegado a mi clase un niño nuevo. Era de Moscú y no hablaba muy bien castellano. La profe le sentó a mi lado, cosa que al principio no me gustó nada, pero que poco a poco fue teniendo su gracia.
Conforme Dimitri aprendía español, me iba contando historias de su país que me parecían muy divertidas. Al final del primer trimestre del año pasado, en un recreo, me contó una historia que siempre contaba su abuelo en Navidad. Era una vieja leyenda rusa que hablaba de la existencia de un cuarto rey mago.
- Mi abuelo siempre empezaba su historia así… “Cuenta una leyenda que fueron cuatro y no tres los Reyes Magos de Oriente. En un principio partieron juntos, siguiendo a la estrella de oriente, para adorar al niño Jesús, Pero el cuarto rey, que llevaba vino y aceite como presente, se vio sorprendido por un imprevisto.
