Ilustración de Raquel Blázquez
Leyenda recogida por Rebeca Amado
“En un pueblo de Alemania, hace muchos años, todos sus habitantes iniciaron los preparativos habituales de Navidad. Hombres mujeres y niños trabajaban para que todo el pueblo estuviera resplandeciente durante esas fiestas, y para ello, era imprescindible que las escobas no dejasen ni una solo mota de polvo.
En una de las casas del pueblo tenía instalado su nido una araña, que observando temerosa que las escoba se acercaba peligrosamente donde estaban sus pequeñas hijas, las llamo a todas y se las llevo un poco mas arriba, donde había un pequeño hueco entre ladrillos.

