Texto por Rebeca Amado
Ilustración por Raquel Blázquez
Por fin había llegado la primavera, y Saori esperaba impaciente la llegada de su tía Misae. Todos los años al llegar el mes de abril Misae pasaba unos días en su casa para poder celebrar todos juntos la fiesta del Hanami. Siempre traía consigo dulces de Ninin Shizuka y las mejores historias provenientes de lejanos bosques…
“Las sandalias mágicas”
Esta es la historia de un joven que habitó hace muchos años en una pequeña aldea llamada Magome. El joven Haku vivía felizmente con su madre hasta que después de un invierno gélido ésta cayó enferma, y Haku se vio obligado a pedir dinero prestado al hombre más rico del pueblo. Gracias a este dinero la madre de Haku mejoró, pero el joven aún no había saldado su deuda anterior cuando la madre volvió a caer enferma. Haku no paraba de trabajar y trabajar para conseguir más dinero y aún así no tenía suficiente. Desesperado, acudió de nuevo al hombre rico para pedirle otro préstamo:
Ilustración por Raquel Blázquez
Por fin había llegado la primavera, y Saori esperaba impaciente la llegada de su tía Misae. Todos los años al llegar el mes de abril Misae pasaba unos días en su casa para poder celebrar todos juntos la fiesta del Hanami. Siempre traía consigo dulces de Ninin Shizuka y las mejores historias provenientes de lejanos bosques…
“Las sandalias mágicas”
Esta es la historia de un joven que habitó hace muchos años en una pequeña aldea llamada Magome. El joven Haku vivía felizmente con su madre hasta que después de un invierno gélido ésta cayó enferma, y Haku se vio obligado a pedir dinero prestado al hombre más rico del pueblo. Gracias a este dinero la madre de Haku mejoró, pero el joven aún no había saldado su deuda anterior cuando la madre volvió a caer enferma. Haku no paraba de trabajar y trabajar para conseguir más dinero y aún así no tenía suficiente. Desesperado, acudió de nuevo al hombre rico para pedirle otro préstamo:
